La Universidad de Valladolid está de celebración. Este año se cumplen cuarenta años del cambio de adscripción de los estudios universitarios de Soria. El estado de las autonomías provocó la sustitución de la Universidad de Zaragoza y el inicio del despliegue de actuaciones de la Uva. Tenemos un compromiso claro con el territorio y con los cuatro campus: Valladolid, Palencia, Segovia y Soria. Nuestra acción de gobierno pretende garantizar la igualdad de los campus y de las personas que allí trabajan, estudiantes, profesorado, personal de administración y servicios.
Los campus conectan la universidad con el territorio y deben estar abiertos a la sociedad, a las necesidades de las personas y a la búsqueda de soluciones desde el dialogo, la colaboración y el acuerdo. Son además potentes motores de desarrollo social, cultural y económico. El campus de Soria, una comunidad de 2.000 personas es un claro ejemplo.
Garantizar una educación de calidad es una aportación decisiva al desarrollo local y requiere de unos recursos suficientes que permitan unas infraestructuras modernas y eficientes como las del campus de Soria. El campus debe completarse, inexcusablemente, en el corto plazo con unas instalaciones deportivas, necesarias para la docencia del grado de Actividad Física y del Deporte. Hay que continuar trabajando en los dobles grados, másteres y microcredenciales.
La calidad de la investigación y la creciente presencia de empresas en el edificio I+D+i impulsan programas de investigación que abordan problemas y desafíos sociales, económicos y ambientales de toda índole, también local. El edificio facilita las alianzas estratégicas y el trabajo en red.
Debemos continuar con la estabilización del personal de administración y servicios y el desarrollo profesional de una carrera docente e investigadora que requiere especial atención en el campus de Soria, debido a las peculiaridades internas y a la incierta financiación del nuevo marco legal que impacta con mayor crudeza en los campus menos numerosos. En esta línea la colaboración de las instituciones sigue siendo fundamental y en algunas cuestiones determinante. El incremento y la mejora de las relaciones con las empresas debe completar un ecosistema empresarial que permita retener y atraer el talento al campus de Soria.
Los aniversarios son un buen momento para mirar hacia atrás y ver la evolución del campus de Soria en las últimas y vertiginosas cuatro décadas, repletas de cambios en la educación superior y en la sociedad. Queremos hacerlo con sencillez, conscientes de que es una obra colectiva de todos, presentes y ausentes. Queremos hacerlo sin nostalgias, sin victimismo, tratando de comprender el momento y las circunstancias y queremos hacerlo para, sobre todo, proyectarnos hacia el futuro. El mejor futuro posible de la Universidad de Valladolid y del campus de Soria.
Los agradecimientos son siempre a las personas que son las que representan a las instituciones en sus caminos y en sus proyectos. De aquel momento, debo reconocer la importancia decisiva del rector Tejerina para una apuesta del todo arriesgada e ilusionante. De toda la trayectoria posterior, a quienes me han precedido en el rectorado y a los vicerrectores de este campus. De hoy, de lo que estamos celebrando, de todo lo organizado y de todo lo previsto, de sus reivindicaciones y de sus sacrificios personales y profesionales por estar al timón del campus de Soria, al vicerrector José Luis Ruiz Zapatero. Con Soria, nuestra universidad se ha enriquecido notablemente. Qué duda cabe. Con la Universidad de Valladolid, Soria ha salido ganando. Este es el camino.